Los autores de un artículo deben suministrar una declaración escrita en la que revelen cualquier posible conflicto de intereses. Se confía en los evaluadores para llevar a cabo una revisión crítica de las contribuciones, y se espera que lo hagan de manera imparcial, objetiva, oportuna, confidencial y con respeto hacia las fuentes no citadas. Además, se espera que los evaluadores colaboren armoniosamente con la orientación editorial, y en caso de tener posibles conflictos de intereses, deben declararlos por escrito en cada caso.